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Soy millenial. Me dieron mi primer móvil a los 13 años. «¿Para qué quiero esto?», le dije a mi madre. «Para saber dónde estás», me respondió ella.

Han pasado casi 30 años desde aquello. Desde entonces, el mundo no ha hecho más que acelerarse.

Cada vez hay más estímulos -lamentablemente para las personas altamente sensibles (PAS)-, más cambios, más… Miedo. Y cuando entramos en modo miedo, nos desconectamos de nuestro mundo interior: toda nuestra atención se vuelca hacia afuera buscando posibles amenazas.

Son estos momentos cuando más necesitamos encontrar herramientas que nos ayuden a bajar los niveles de estrés y la rumiación mental. Y desarrollar la calma interior. Uno de esos recursos es el que yo llamo «Escritura emocional».

En esta entrevista con Jorge Granullaque en ‘Más de Uno’ de Radio Onda Cero, profundizo en esta práctica y cómo iniciarte en ella para que puedas convertir este simple ejercicio literario en un potente recurso para procesar emociones difíciles, consolidar tu autoconfianza y tomar decisiones que se alineen con tu verdad interior.


Jorge: Empieza a asentarse entre las personas que trabajáis con nosotros, con nuestros sentimientos, que hay muchas más herramientas en nuestra mano para conocernos más y mejor.

Y, en este caso, hoy nos quieres llevar hacia el mundo de la escritura y te pregunto directamente, ¿la escritura nos puede sanar?

Andrea: Te voy a contestar a esa pregunta, Jorge, hablándote sobre un libro que leí hace poco que me encantó, de la escritora madrileña Rosa Montero. El libro se llama «El peligro de estar cuerda».

Ella narra que cuando perdió a su marido, algo que fue obviamente un duro golpe para ella, escribir la ayudó a procesar el duelo. Porque cuando escribes estás proyectando tu mundo interno con tus miedos, tus dolores, tus asuntos sin resolver, incluso puedes proyectar lo que aún desconoces de ti.

Y ahí está la magia y lo interesante de utilizar la escritura como recurso de sanación. Es como si al escribir, esa proyección que haces hacia afuera de tu mundo interno, encontrara un canal de salida por el cual ordenarse y aliviar esa presión interna que sentimos cuando nos guardamos todo eso dentro.

Y aquí no sólo puedes utilizar la escritura como herramienta para ese punto dramático en tu vida, también puedes utilizarlo cuando estás ante una decisión difícil o cuando estás con la típica incomodidad interior de no saber qué te pasa o, simplemente, abrumado con millones de cosas.

Aquí la escritura ayuda y mucho porque nos ayuda a ordenar y dar sentido a eso que estamos viviendo y a poner orden a ese cajón desastre que es nuestra mente.

Jorge: ¿Qué técnica de escritura usas tú concretamente? ¿Qué técnicas usas tú para enseñar a otros a usar la escritura?

Andrea: La escritura que yo utilizo la llamo «Escritura Emocional» aunque es verdad que va mucho más allá de las emociones. También tiene otros nombres. Puede ser escritura intuitiva, escritura terapéutica. Algunos lo llaman escritura expresiva.

Lo importante -tienes que quedarte con este dato- son las reglas de oro que fundamentan este tipo de escritura.

Son unas reglas que, además, yo siempre enseño el primer día de taller, un taller que imparto en Torrelodones, en un centro que se llama «Amapolas». Siempre hablo de estas reglas y aquí te las voy a resumir en tres que para mí son clave.

La primera es no pares de escribir, es decir, por más que te salga ese juicio, ese censurador interno que todos tenemos, al que no le gusta lo que está saliendo, que quiere mejorarlo o simplemente dice que es incorrecto, no lo escuches. Tú sigue escribiendo.

El segundo punto es escribe hasta lo más ridículo y absurdo, hasta lo que te está dando vergüenza escribir. Tú sácalo fuera porque esa es la idea.

Y tercero, olvídate de escribir bien, porque aquí de lo que se trata es de permitir que todo lo que llevas dentro salga sin pararte a corregir nada.

Así que la idea, como te habrás dado cuenta, Jorge, es silenciar a esa mente racional que quiere controlarlo todo. Es el cerebro lógico como lo llama Julia Cameron en su libro «El camino del artista».

Y este tipo de escritura es muy reveladora porque es un canal directo a nuestra intuición y a nuestro inconsciente. Y esas dos partes son justamente las que suelen tener las respuestas que buscamos en nuestra vida.

Así que si estás en un cambio de rumbo profesional o quieres elegir pareja, esta conexión con tu ser más profundo te ayuda a tomar decisiones que realmente se alineen con tu realización personal.

Jorge: O sea, esto es más o menos como antiguamente o como los niños de hace unas décadas, sin tantas conexiones, sin tantas redes sociales, sin tanta tecnología. Como cuando escribías en el diario algo que te había pasado ese día, amor-desamor, peleas con los amigos, con las amigas. Llegabas a tu habitación, cogías el diario y te ponías a escribir. Luego lo releías y decías, «madre mía, esto no tiene ni pies ni cabeza».

¿Nos podrías hablar de algún ejercicio de escritura específico, alguno sencillo, que ahora mismo nosotros que estamos escuchando la radio podamos hacer desde casa?

Andrea: Hay uno que me gusta mucho, Jorge, que es la carta de mi futuro yo. Se trata de visualizar una meta que quieras alcanzar. Puede ser algo más vago, tipo «pues quiero tener más confianza en mí mismo, en mí misma», o algo más concreto del estilo «quiero un incremento salarial de tanto mi trabajo».

Una vez que lo tengas claro, imagina que te teletransportas a dentro de cinco años, a una versión futura de tú que ya lo ha conseguido.

Aquí es importante que te metas en la piel de ese yo futuro que ya lo ha logrado. Es decir, conecta con cómo se siente, cómo habla, cómo está vestido, vestida. Esta fase de visualizar es clave.

Una vez que te conectas con esa versión futura y sus sensaciones, es hora de coger lápiz y papel y, desde ese futuro yo, escribe una carta a tu yo actual; ese yo que necesita de tu consejo, que le compartas ánimos, que le compartas sensaciones. Es decir, permite que ese yo del futuro se exprese y salga lo que tenga que salir de él o ella para ayudar a tu yo del presente.

Es un ejercicio muy sencillo que te conecta con el poder interior que ya está en ti y que sabe cómo llegar a ese futuro que deseas.

Jorge: O sea, es como tener un amigo que ya ha pasado por ese camino y te da consejos de cómo transitar por ese camino. Sería más o menos así, ¿no? Un poco por tener un símil, una imagen. Cuéntanos, al final, ¿qué ciencia hay detrás de la escritura para que sea una herramienta de sanación?

Andrea: Aquí me voy a poner el gorrito de científica prestado -porque yo no soy científica-, aunque es verdad que leo muchas investigaciones en torno a este tema y a otros sobre el bienestar emocional.

Y con el gorrito puesto, te voy a resumir estos datos científicos en dos concretos, que para mí son como los descubrimientos más relevantes sobre el impacto que tiene escribir a mano en nosotros.

Especifico a mano porque es verdad que escribir a mano tiene unos beneficios distintos y para mí más beneficiosos que escribir en un ordenador tecleando.

El primer dato es que escribir activa múltiples redes cerebrales que te ayudan a procesar tus vivencias. Y esto es realmente útil, sobre todo, cuando hablamos de personas altamente sensibles (PAS), ya que son personas que tienden a procesar sus experiencias con mayor profundidad, lo cual hace que a veces les cuesten más ciertas vivencias difíciles.

Y segundo dato: escribir sobre experiencias dolorosas ha demostrado que no sólo mejora tu salud mental y emocional, sino también fortalece tu sistema inmune. Así que, literalmente, estos estudios dicen que escribir puede reducir tu número de visitas al centro de salud.

Jorge: Eso es mucho ahorro para la sanidad pública. Esto le interesa mucho a los distintos gobiernos: animarnos a escribir para rebajar la factura médica.

Muchas personas seguramente están pensando: «todo esto me gusta mucho, me gustaría, me flipa todo lo que está contando Andrea Bontempi y tal, pero es que me da mucha pereza ponerme a escribir. Es que yo no sé.» ¿Qué nos dirías a quienes podemos ser un poco más perezosos o tenemos o mostramos resistencia a la hora de lanzarnos a escribir?

Andrea: Mira, como coach que soy, les lanzaría una pregunta que sería: ¿qué es lo que te da miedo descubrir? Porque donde hay resistencia hay miedo; miedo a abrirnos a lo desconocido o miedo a ciertas partes nuestras que están ocultas en nosotros.

Para potenciar tus fortalezas y conocerte de verdad y en profundidad, tienes que atravesar ese miedo. Y una manera muy amable de hacerlo es a través de la escritura. ¿Qué te da miedo descubrir con la escritura? ¿Qué te da miedo descubrir si te pones a escribir?

Si quieres aprender a confiar en lo que sientes y convertir tu mundo interior en tu brújula a través de recursos como la escritura, la Comunidad ‘Vulnerable y Fuerte’ es para ti (ojéala aquí).

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Dedico esta entrevista con especial cariño a todas las personas que confundieron amabilidad con sumisión en algún momento…