Para una persona con alta sensibilidad (PAS), el mundo puede parecer un lugar hostil.

El ritmo de la vida moderna se ha acelerado en las últimas décadas y los estímulos que recibimos son cada vez más intensos: desde las llamadas telefónicas de compañías eléctricas en cualquier momento del día hasta el exceso de información disponible en Internet o la abrumadora variedad de opciones que existe para todo (para comer, para viajar, para comprar…) o la ingente cantidad de consejos que nos llegan, a menudo contradictorios, de distintos expertos y medios de comunicación.

A las personas altamente sensibles nos gusta profundizar en las cosas, deleitarnos con los pequeños detalles, construir relaciones verdaderas y significativas que vayan más allá de lo trivial y superfluo, pero ¿es compatible esta manera de vivir con la sociedad actual? Sí, pero requiere un profundo trabajo interior de autoconocimiento.

Si no dedicas tiempo a conocerte, te arriesgas a acabar tomando decisiones basadas en lo que los demás hacen o esperan de ti. Y dado que solo alrededor del 30% de la población es altamente sensible, seguramente acabes basándote en estilos de vida de personas que no son PAS, algo que te alejará aún más de tus verdaderas aspiraciones y necesidades.

Si quieres emprender este camino de autoconocimiento junto con otras almas sensibles y con la guía de una profesional, te encantará la Comunidad Vulnerable y Fuerte, un espacio en el que nos reunimos una vez al mes para trabajar en las dificultades comunes de las PAS.

Entiende tu alta sensibilidad

Cuanto más entiendas el rasgo de la alta sensibilidad a través de libros, conferencias y otras fuentes de información, más consciencia tendrás sobre cuáles son tus necesidades y qué ajustes hacer en tu día a día para vivir en armonía con quien eres.

¡Eso sí! Ten cuidado con las fuentes que consultas.

Está de moda hablar de la alta sensibilidad y muchos de los contenidos que aparecen sobre este tema son fiables. Uno de las malentendidos más habituales que veo es confundir el rasgo con una manera de actuar o comportarse concreta. Cómo reacciona o actúa una PAS no depende de su rasgo, sino de su carácter, algo que se forja a través de las vivencias de la persona, es decir, no tiene base genética. La alta sensibilidad sí la tiene.

Algunas fuentes fiables que te recomiendo consultar para entender mejor tu alta sensibilidad son las siguientes. Ten en cuenta que, a lo que estudios científicos se refiere, hay más fuentes en inglés que en español:

  • La página oficial de la Dra. Elaine Aron (en inglés), la investigadora que acuñó el término «PAS» en los años 90. Aquí encontrarás definiciones, recursos y un apartado dedicado a investigaciones científicas.
  • SensitivityResearch.com (en inglés), un sitio web dirigido por investigadores dedicados a compartir conocimientos basados en evidencia sobre el rasgo humano de la sensibilidad.
  • La Asociación para Personas Altamente Sensibles de España, APASE. Comparten información actualizada sobre el rasgo y organizan, anualmente, las Jornadas de la Alta Sensibilidad en Madrid con conferencias de alta calidad.
  • PAS España, una asociación que está haciendo una importante función divulgativa del rasgo PAS por distintas ciudades europeas, incluida Bruselas.
En mi perfil de Instagram estoy constantemente compartiendo herramientas, recursos e inspiración para personas altamente sensibles. Si quieres seguirme, me puedes encontrar en @SoyAndreaBotempi.

Reconocer y entender tu alta sensibilidad te ayudará a normalizar lo que sientes y a hacer las paces con la persona que eres.

Cuando estás en lucha con las cualidades de PAS como son tu bonita capacidad de contemplación o tu intensa manera de sentir y reflexionar, la sensación de que el mundo es hostil se magnifica. ¿Cómo vas a ver el mundo como un lugar amable si interiormente tú estás en lucha? Por eso la clave de tu bienestar está en que te reconcilies contigo mismo/a.

Gestiona tu alta sensibilidad

Toda persona altamente sensible comparte cuatro atributos. Son los pilares básicos del rasgo de la alta sensibilidad que la Doctora Elaine Aron identificó a finales del siglo pasado.

Estos atributos no son buenos ni malos, pero dependiendo del carácter de cada persona, sí pueden traer consigo ciertos desafíos o dificultades:

  1. Profundidad de procesamiento: las PAS no solo procesan una mayor cantidad de información, también la procesan en mayor profundidad. Por eso, son propensas a analizar cada situación en detalle. Esto las puede llevar a ser altamente resolutivas y creativas ya que son buenas creando asociaciones y conectando ideas. El lado menos bueno es que pueden cae en el ‘parálisis por análisis’, es decir, de tanto que analizan cada posibilidad y consecuencia, no actúan.
  2. Se sobreestimulan fácilmente. Al captar más información que la media, sus sentidos se saturan antes. Esto hace que abrumen con mayor facilidad cuando están en entornos ruidosos, caóticos, de alta exigencia o con una alta carga emocional. Si la PAS desconoce este hecho, se expone sin consciencia y sin herramientas a este tipo de situaciones lo que la puede llevar a sentirse agotada emocional y mentalmente, irritable o a bloquearse.
  3. Son buenas captando sutilezas. Ya sea un cambio en el entorno o en lenguaje corporal de una persona, por poner algunos ejemplos, las PAS tienen una habilidad natural para percibir y apreciar matices y detalles. Esta puede ser una cualidad maravillosa ya que les permite disfrutar con intensidad de las pequeñas cosas. Pero, en su contraparte, pueden caer en tendencias perfeccionistas que bloqueen su creatividad y no las permita desarrollar una mentalidad de crecimiento.
  4. Alta empatía y emocionalidad. Las PAS sienten con mayor intensidad las emociones propias y ajenas. Estudios sugieren que las neuronas espejo, responsables de la empatía, están más activas en las PAS, lo que les permite sentir profundamente las emociones de los demás. Esta alta empatía puede ser una fortaleza, ya que les facilita conectar con los demás y comprender su situación. Sin embargo, puede suponer un desafío si la PAS no ha aprendido a establecer límites saludables o a protegerse emocionalmente para no absorber el sufrimiento y la negatividad ajena.

Conoce a otras PAS

“Conocer a personas como yo me quito mucho estrés de encima por dejar de pensar que algo no andaba bien conmigo, que no debería ser así. Me hizo darme cuenta que está bien ser así.”

Elaine N. Aron

Ya seas una persona altamente sensible (PAS) o no, es esencial reconocer que no todos te entenderán ¡y está bien así! No tienes control sobre cómo los demás te perciben, pero sí puedes encontrar una comunidad de PAS en la que verte reflejado/a.

Rodearte de espíritus afines que actúen como espejo puede ser enormemente beneficioso para quienes compartimos el rasgo de la alta sensibilidad, además de ayudarnos a avanzar significativamente en nuestro camino vital. Aprender de los desafíos y experiencias de personas que sienten como tú te enriquece e impulsa a crecer.

Por eso creé la Comunidad Vulnerable y Fuerte, un espacio de crecimiento interior para personas altamente sensibles que quieren entender lo que les duele y encontrar las herramientas para gestionar mejor sus desafíos. Puedes informarte de los detalles aquí.

Tanto si decides unirte como si no, recuerda que cuidar de tu bienestar emocional no es un destino, sino un camino. La vida es un camino. Haz que merezca la pena.

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