Para una persona con alta sensibilidad (PAS), el mundo puede parecer un lugar hostil.

El ritmo de la vida moderna se ha acelerado en las últimas décadas. Los estímulos que recibimos son cada vez más intensos: desde las llamadas telefónicas de compañías eléctricas en cualquier momento del día hasta el exceso de información disponible o la abrumadora variedad de opciones que existe —para comer, para viajar, para comprar…

A las personas altamente sensibles les gusta profundizar en las cosas, deleitarse con los pequeños detalles, construir relaciones verdaderas y significativas que vayan más allá de lo trivial y superfluo, pero ¿es compatible esta manera de vivir con la sociedad actual?

Sí, pero requiere un profundo trabajo interior de autoconocimiento.

Si quieres emprender este camino de autoconocimiento junto con otras personas sensibles, te encantará la Comunidad «Vulnerable y Fuerte«, un espacio amable para descubrir tu sensibilidad.

Entiende tu alta sensibilidad

Cuanto más entiendas tu alta sensibilidad —a través de libros, conferencias, comunidades…—, mejor entenderás tus necesidades y qué ajustes hacer en tu día a día para vivir más en armonía con quién eres.

¡Eso sí! Ten cuidado con las fuentes que consultas.

Uno de las malentendidos más habituales sobre las PAS es confundir el rasgo de la alta sensibilidad con una manera concreta de actuar o comportarse. Cómo reacciona o actúa una persona altamente sensible no depende de su rasgo, sino de su carácter, algo que se forja a través de las vivencias de la persona.

Algunas fuentes fiables que te recomiendo consultar para entender mejor tu alta sensibilidad son estas —suele haber más fuentes en inglés que en español:

  • La página oficial de la Dra. Elaine Aron (en inglés), la investigadora que acuñó el término «PAS» en los años 90. Aquí encontrarás definiciones, recursos y un apartado dedicado a investigaciones científicas.
  • SensitivityResearch.com (en inglés), un sitio web dirigido por investigadores dedicados a compartir conocimientos basados en evidencia científica sobre el rasgo de la alta sensibilidad.
  • La Asociación para Personas Altamente Sensibles de España, APASE. Comparten información actualizada sobre el rasgo y organizan, anualmente, las Jornadas de la Alta Sensibilidad en Madrid con conferencias de alta calidad.
  • PAS España, una asociación que está haciendo una importante función divulgativa del rasgo de la alta sensibilidad y de las PAS por distintas ciudades europeas, incluida Bruselas.

En mi perfil de Instagram estoy constantemente compartiendo herramientas, recursos e inspiración para personas altamente sensibles. Si quieres seguirme, me puedes encontrar en @SoyAndreaBotempi.

Reconocer y entender tu alta sensibilidad te ayudará a normalizar lo que sientes y a hacer las paces con la persona que eres.

Cuando no aceptas tu sensibilidad y la ves como la causa de tu sufrimiento, la sensación de que el mundo es un lugar hostil se magnifica porque: ¿cómo vas a ver el mundo como amable si interiormente estás en lucha?

Gestiona tu alta sensibilidad

Las personas altamente sensibles o PAS comparten cuatro atributos. Son los pilares básicos del rasgo de la alta sensibilidad que la Doctora Elaine N. Aron identificó a finales del siglo pasado.

Estos atributos no son buenos ni malos, pero dependiendo del carácter de cada persona, sí pueden traer consigo ciertos desafíos y dificultades:

  1. Profundidad de procesamiento: las PAS procesan la información interna —sentimientos, sensaciones físicas…— y externa —ruidos, conversaciones, imágenes…— con mayor profundidad. Por eso, son propensas a analizar cada situación en detalle. Esto las lleva a ser, en general, resolutivas y creativas, ya que son buenas creando asociaciones y conectando ideas aparentemente inconexas. La dimensión negativa de este atributo es que pueden cae en la «parálisis por análisis», es decir, de tanto que analizan cada posibilidad y consecuencia se paralizan cuando toca actuar.
  2. Se sobreestimulan más fácilmente. Esta manera profunda y reflexiva de las PAS de captar y dar sentido a sus experiencias hace que se saturan antes en ciertas situaciones. Pueden abrumarse más fácilmente que una persona menos sensible en entornos ruidosos o caóticos, por ejemplo. Si la PAS no sabe esto y, por tanto, se expone repetidamente a este tipo de situaciones sin disponer del conocimiento o las herramientas para gestionarlo, puede llevarlas a sentirse agotadas emocional y mentalmente. Esto las hace más vulnerables a la depresión y al burnout.
  3. Son buenas captando sutilezas. Ya sea un cambio en el entorno o en el lenguaje corporal de la persona con la que están hablando, las PAS tienen una habilidad natural para percibir y apreciar matices y detalles que otros no aprecian. Esto puede ser una cualidad maravillosa —ya que les permite disfrutar con intensidad de las pequeñas cosas. Pero, en su contraparte, pueden verse bajo el yugo del perfeccionismo o una actitud inflexible, bloqueando su creatividad y su capacidad de desarrollar una mentalidad de crecimiento.
  4. Alta empatía y emocionalidad. Las PAS sienten con mayor intensidad las emociones propias y ajenas. Estudios sugieren que las neuronas espejo —responsables de la empatía— están más activas en las personas con alta sensibilidad. Esto les permite sentir profundamente las emociones de los demás. La alta empatía puede ser una fortaleza, ya que les facilita crear conexiones profundas y entender al otro. Sin embargo, puede suponer un desafío si la PAS no ha aprendido a establecer límites, validar sus propias emociones o proteger su energía.

Conoce a otras PAS

“Conocer a personas como yo me quitó mucho estrés de encima. Dejé de pensar que algo no andaba bien conmigo, que no debería ser como soy. Me hizo darme cuenta que está bien ser así.”

Elaine N. Aron

Si eres una persona altamente sensible (PAS), es vital que comprendas que no todos te entenderán. ¡Y está bien así! No puedes controlar lo que los demás piensan de ti, pero sí puedes encontrar una comunidad de personas sensibles en la que puedas verte reflejado/a.

Rodearte de espíritus afines es enormemente beneficioso para quienes compartimos el rasgo de la alta sensibilidad. Te ayuda a sentirte menos bicho raro y a darte permiso para ser y mostrarte tal cual eres.

Además, ver que otras personas atraviesan tus mismos retos y vivencias, te alivia mucha de la carga que injustamente te pones encima cuando intentas encajar en una manera de vivir que no está hecha para ti.

Por eso creé la Comunidad Vulnerable y Fuerte, un espacio de acompañamiento sensible para personas que quieren dar un sentido a lo que sienten y crear un ritmo de vida que les haga sentirse bien.

Puedes informarte de los detalles aquí.

Tanto si decides unirte como si no, recuerda que cuidar de tu bienestar emocional no es un destino. Es un camino. Haz que el tuyo merezca la pena.

Con amor siempre, Andrea 🌸.

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